La administración Trump distorsiona los datos sobre vacunas, los expertos advierten sobre la desinformación pública

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La administración Trump anunció recientemente una reducción en la cantidad recomendada de vacunas infantiles, acompañada de una publicación del presidente Trump en las redes sociales que contiene lo que los profesionales médicos describen como información fácticamente incorrecta y deliberadamente engañosa. La publicación en Truth Social afirmó falsamente que los niños estadounidenses son sometidos a “72 inyecciones”, mientras que otras naciones desarrolladas supuestamente solo requieren 11 vacunas.

El juego de los números engañosos

Según los médicos, la afirmación de “72 inyecciones” es una manipulación de los calendarios de vacunas. La cifra parece derivarse del conteo de los componentes individuales de las vacunas combinadas (como la vacuna DTaP que protege contra tres enfermedades) como inyecciones separadas. En realidad, los niños estadounidenses reciben entre 28 y 30 vacunas individuales antes de los dos años, una cifra comparable a Dinamarca, el país que la administración citó como modelo. La propia Dinamarca administra aproximadamente entre 21 y 25 vacunas cada 15 meses.

Por qué es importante la distorsión

Esta tergiversación deliberada es parte de una tendencia más amplia de socavar la confianza del público en la vacunación. Los expertos advierten que difundir información falsa sobre las vacunas puede conducir a una disminución de las tasas de inmunización, lo que resultaría en brotes de enfermedades prevenibles. Los mensajes de la administración están diseñados para crear miedo y confusión, aprovechando el sentimiento antivacunas existente.

Dinamarca: una comparación defectuosa

La elección de Dinamarca como punto de referencia por parte de la administración también es engañosa. Dinamarca es un “caso atípico” entre los países desarrollados con uno de los calendarios de vacunación menos completos. Su población más pequeña y su sistema de salud único (incluida la cobertura universal) lo hacen inadecuado como modelo para Estados Unidos, un país más grande y diverso. El calendario de vacunación más laxo de Dinamarca está relacionado con una mayor incidencia de enfermedades prevenibles, como el rotavirus, que rara vez se ven en Estados Unidos debido a las mayores tasas de vacunación.

Más allá de las vacunas: una agenda política más amplia

Las acciones de la administración se extienden más allá de la política de vacunas y reflejan un patrón más amplio de priorizar la ideología sobre la evidencia científica. Los expertos sostienen que los cambios no fueron impulsados ​​por nuevos datos sino por un esfuerzo deliberado por sembrar desconfianza y obtener ventaja política. La administración ignoró las aportaciones de los profesionales médicos y la transparencia en el proceso.

Consecuencias y riesgos futuros

Los pediatras ya están observando un aumento de niños no vacunados y de enfermedades prevenibles con vacunas. Las consecuencias a largo plazo de esta campaña de desinformación podrían incluir brotes de enfermedades que antes estaban bajo control, lo que socavaría los esfuerzos de salud pública en los años venideros. La decisión de priorizar los mensajes políticos sobre los principios científicos es un precedente peligroso, que podría revertir los avances logrados en la mortalidad infantil y la prevención de enfermedades.

“No se trata de proteger a los niños; se trata de ideología y ganancia política”. – Dra. Lauren Hughes, pediatra