Las finanzas del príncipe Andrés: herencia, pagos reales y el escándalo de Epstein

18

La situación financiera del príncipe Andrés, duque de York, sigue siendo un punto de escrutinio público tras su destitución de sus deberes reales y el resurgimiento de sus vínculos con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. A pesar de que ya no recibe fondos públicos desde 2019, Andrew ha mantenido un estilo de vida que sugiere un acceso continuo a una riqueza significativa, lo que plantea dudas sobre posibles herencias de la reina Isabel II.

El patrimonio y la sucesión de la reina

La enorme fortuna de la reina Isabel II (estimada en más de 856 millones de dólares en marzo de 2023, según The Independent ) fue transferida principalmente a su heredero, el rey Carlos III, a través del ducado de Lancaster. Esta transferencia evita el impuesto a la herencia debido a un acuerdo de 1993 entre la monarquía y el gobierno del Reino Unido. Si bien la mayor parte del patrimonio pasó a manos de Carlos, los informes indican que la princesa Ana, el príncipe Eduardo y Andrés expresaron su descontento por recibir una herencia directa mínima.

La situación financiera de Andrew después de la caída

La posición de Andrew es única. Su madre lo marginó efectivamente luego de su desastrosa entrevista de 2019 en Newsnight de la BBC, que alimentó aún más las acusaciones relacionadas con Epstein. En octubre de 2025, fue despojado de sus títulos y desalojado de Royal Lodge, trasladándose a una residencia privada en Sandringham Estate.

Sin embargo, Andrew está lejos de ser un indigente. Las fuentes afirman que negoció un acuerdo financiero sustancial con el rey Carlos para renunciar a su contrato de arrendamiento a largo plazo en Royal Lodge, un activo que incluía la herencia potencial de su hija.

Ingresos limitados y perspectivas de futuro

Actualmente, la única fuente de ingresos confirmada de Andrew es su pensión naval, que asciende a aproximadamente 26.000 dólares al año. Si bien se le permite buscar un empleo privado, su asociación con Epstein presenta una barrera importante para conseguir oportunidades profesionales.

La situación pone de relieve una dinámica más amplia dentro de la familia real: a pesar de la reacción pública, los acuerdos financieros garantizan que incluso los miembros deshonrados mantengan cierto grado de estabilidad. El caso subraya la opacidad que rodea las finanzas reales y los mecanismos mediante los cuales se preserva y transfiere la riqueza dentro de la institución.

El escrutinio continuo de las finanzas del príncipe Andrés sirve como un claro recordatorio de la compleja interacción entre privilegios, escándalos y el poder duradero de la riqueza heredada.