La creciente tendencia de la ortorexia: cuando una alimentación saludable se vuelve nociva

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La búsqueda del bienestar ha dado un giro oscuro para algunos, con un número cada vez mayor de personas que desarrollan ortorexia, una obsesión malsana por una alimentación “limpia” o “pura”. Si bien no hay nada de malo en mantener una dieta saludable, la ortorexia la lleva a un territorio peligroso, provocando ansiedad, aislamiento social y una rígida fijación en la pureza de los alimentos.

¿Qué es la ortorexia?

La ortorexia aún no es un diagnóstico oficial en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), pero los expertos en trastornos alimentarios la reconocen como una preocupación creciente. Los dietistas lo describen como una preocupación por una alimentación saludable que desemboca en un comportamiento obsesivo. Se trata menos de alimentación y más de una búsqueda incesante de una alimentación “correcta”, a menudo alimentada por información errónea y estándares poco realistas en línea.

Señales de que podrías estar cruzando la línea

La afección puede ser difícil de detectar, incluso para los profesionales. Aquí hay algunos indicadores clave:

  • Restricciones extremas: Eliminar grupos enteros de alimentos sin necesidad médica, como rechazar todos los alimentos procesados o consumir solo opciones “orgánicas”.
  • Reglas rígidas: Crear leyes dietéticas inflexibles, como nunca permitir arroz blanco o comer solo arroz integral.
  • Aislamiento social: Evitar eventos sociales por cuestiones alimentarias, rechazar planes porque no se puede garantizar la pureza de la comida.
  • Análisis obsesivo: Pasar demasiado tiempo examinando listas de ingredientes, planificando comidas durante horas e investigando compulsivamente los orígenes de los alimentos.
  • Ansiedad y culpa: Experimentar ansiedad o culpa intensa al romper reglas alimentarias autoimpuestas.

¿Por qué sucede esto?

El aumento de la ortorexia se debe en parte a la abrumadora cantidad de consejos nutricionales disponibles en línea, muchos de los cuales son engañosos o extremos. Las redes sociales desempeñan un papel importante, ya que los influencers promueven dietas restrictivas y demonizan ciertos alimentos. Esta presión, combinada con una obsesión social más amplia por la salud y el bienestar, crea un caldo de cultivo para patrones alimentarios desordenados.

¿Qué puedes hacer?

Si reconoces estos comportamientos en ti mismo o en alguien que conoces, la ayuda profesional es fundamental. Los dietistas registrados que se especializan en trastornos alimentarios y los terapeutas pueden brindar apoyo y orientación.

  • Busque ayuda profesional: Un dietista o terapeuta puede evaluar si sus hábitos alimentarios son saludables o se desvían hacia un territorio obsesivo.
  • Cobertura de seguro: La mayoría de los dietistas aceptan seguros, lo que hace que el tratamiento sea accesible.
  • Intervención temprana: Abordar la ortorexia tempranamente es crucial para evitar que se convierta en un trastorno alimentario en toda regla.

El panorama general: perfección versus sostenibilidad

La alimentación saludable debería ser un estilo de vida sostenible, no una obsesión del todo o nada. Es esencial rechazar la idea de una nutrición “perfecta” y abrazar la flexibilidad. Concéntrese en la variedad, la densidad de nutrientes y permítase indulgencias ocasionales sin sentirse culpable.

En última instancia, la ortorexia sirve como un claro recordatorio de que incluso las actividades de salud bien intencionadas pueden volverse dañinas cuando se llevan a los extremos. La clave es encontrar el equilibrio, practicar la autocompasión y recordar que un viaje de toda la vida hacia el bienestar no se trata de reglas rígidas, sino de tomar decisiones sostenibles que nutran tanto el cuerpo como la mente.