El príncipe Harry está sufriendo.
O al menos ese es el mensaje que sale hoy de su bando. El ex miembro de la realeza perdió su demanda de privacidad contra el editor del Daily Mail. Fue un caso histórico. Cuatro años de preparación. Simplemente terminó en despido.
El veredicto llegó esta mañana a través de un enorme documento de 400 páginas del Tribunal Superior.
Las notas del juez lo dicen todo: Los demandantes no pudieron probar las acusaciones. Reclamaciones desestimadas.
Sin ambigüedad.
Para ponerlo en contexto, Harry y un grupo de figuras de alto perfil, incluida la baronesa Doreen Lawrence, habían acusado a Associated Newspapers Limited (la gente detrás del Daily Mail) de piratear teléfonos. Grifos de coche. Apropiaciones ilícitas de registros médicos y financieros de 1993 a 2011. La demanda comenzó el 6 de octubre de 2202. Querían rendición de cuentas.
No lo entendieron.
En cambio, Harry rompió el silencio hoy junto a la baronesa Lawrence. El tono no es sutil.
“Llegamos a la Corte buscando justicia y rendición de cuentas, pero no hemos recibido ninguna de las dos cosas”.
Duro. Pero no habían terminado.
La pareja argumentó que el juez ignoró conclusiones genéricas de demandas paralelas en las que los periódicos News Group y Mirror Group eran realmente responsables. En aquel entonces, se descubrió que los investigadores privados habían infringido la ley. Ahora, el tribunal ignoró por completo ese precedente. Harry califica la decisión como una “inconsistencia difícil de entender”.
¿El estándar es diferente cuando luchas contra el Correo?
El comunicado calificó el resultado como un “encubrimiento completo y obvio”.
Dijo que “lamentablemente no fue del todo inesperado”.
Ésa es una forma sombría de describir la esperanza, ¿no?
Señalaron pruebas específicas. Una cinta donde un investigador privado admite haber engañado a Lawrence. Un periodista que confesó haber utilizado redes de PI para obtener información médica altamente confidencial que incluso el Mail consideró demasiado arriesgado publicar.
Sin embargo, el tribunal lo consideró insuficiente.
El equipo de Harry argumenta que los periodistas del periódico dieron simples negaciones mientras los demandantes presentaban documentos. El tribunal creyó las negativas. Ante las contradicciones. Frente a lo que los observadores neutrales llamaron “falsedades flagrantes”.
Una regla para ellos. Otro para todos los demás.
La pérdida también es dura, considerando dónde se encuentra Harry en este momento. Está en Londres. En una gira de cinco días con fines benéficos. Está aquí para celebrar el primer año de Los Juegos Invictus. El ambiente debe ser de celebración. La noticia no lo es.
Agradeció a su equipo legal. Agradeció a los testigos por su valentía.
Y ahí termina el comunicado oficial. Sin una reverencia ordenada. Sólo el dolor de la pérdida y la persistente pregunta de qué vendrá después.
“Una regla para los periódicos y otra para los que llaman”.
La puerta está cerrada por ahora. La sentencia es definitiva. ¿Pero el sentimiento de injusticia? Eso se mantiene.
